Caja de madera abierta con restos óseos en su interior

Restos óseos en caja de madera

Bilbao acogió el 31 de mayo de 2026 la entrega a sus familias de los restos de los milicianos Cosme Ayala Yoldi y Manuel Hernáez Ruidíaz, identificados en la fosa del cementerio de Amorebieta-Etxano. Gogora anunció también una campaña para recoger nuevas muestras de ADN de familiares de personas desaparecidas en la guerra y la represión franquista.

Bilbao, 31 de mayo de 2026. La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, y el director de Gogora, Alberto Alonso, entregaron a sus familias los restos de los milicianos Cosme Ayala Yoldi y Manuel Hernáez Ruidíaz, desaparecidos durante la guerra y localizados en una fosa del cementerio de Amorebieta-Etxano.

La entrega se produjo casi 90 años después de su desaparición. Las identificaciones genéticas se realizaron gracias a las muestras de ADN aportadas por las hijas de ambos milicianos: la hija de Cosme Ayala donó su muestra en abril, mientras que la de Manuel Hernáez constaba en el Banco genético de Gogora desde 2023.

El acto incluyó un mensaje de María Jesús San José sobre el papel de las leyes de memoria democrática. La consejera afirmó que “sin ellas posiblemente Manuel y Cosme nunca hubieran retornado a sus casas” y añadió que hacer memoria es “mucho más que montar grandes actos públicos o colocar placas”.

Dos identificaciones en la fosa de Amorebieta-Etxano

Los restos de Ayala y Hernáez fueron recuperados en julio de 2025 en la fosa número 11 del cementerio de Amorebieta-Etxano, en Bizkaia. En el área excavada se han descubierto 11 enterramientos con los restos de 157 personas, y hasta la fecha se ha logrado identificar a 8 de ellas.

Según los datos facilitados, las identificaciones realizadas en esta fosa corresponden a combatientes varones fallecidos entre diciembre de 1936 y mayo de 1937. Los perfiles genéticos obtenidos del análisis de los restos óseos ya forman parte del Banco de ADN, una vez concluido el estudio de las muestras.

Entre las personas ya identificadas figuran Adolfo Cengotitabengoa Izurza, Jaime Iñiguez Nieva, Enrique Contreras, Benigno Hierro Pinedo, Jacinto Polo Ríos, Jesús Arratibel Ruiz de Alegría, Manuel Hernáez Ruidíaz y Cosme Ayala Yoldi. En el caso de Cengotitabengoa, Iñiguez y Hierro, las fuentes los sitúan como milicianos del batallón Perezagua, adscrito al Partido Comunista de Euskadi, fallecidos el 7 de abril de 1937 en el frente de Barazar.

Las mismas fuentes indican que Enrique Contreras era gudari del batallón Sarasketa, adscrito a EAJ-PNV, y que murió el 6 de abril de 1937 en Dima. También recogen que Jacinto Polo y Jesús Arratibel murieron en el Hospital Militar de Amorebieta-Etxano durante la primera semana de diciembre de 1936.

En el caso de los dos últimos identificados entregados este sábado, los expedientes señalan que fallecieron el 20 y el 27 de abril de 1937. Manuel Hernáez Ruidíaz murió el 20 de abril de 1937 en el frente de Muxika, y Cosme Ayala Yoldi murió el 27 de abril de 1937 en Elorrio.

Quiénes eran Cosme Ayala y Manuel Hernáez

Cosme Ayala Yoldi había nacido en Nafarroa, residía en Barakaldo y trabajaba como jornalero. Combatió en el batallón Meabe 1, Largo Caballero, adscrito a las Juventudes Socialistas Unificadas.

Manuel Hernáez Ruidíaz era natural de La Rioja, vivía en Bilbao y también trabajaba como jornalero. Formó parte del batallón Zabalbide, adscrito a Izquierda Republicana.

Ambos constaban como desaparecidos de guerra hasta la recuperación e identificación de sus restos. La localización de los cuerpos en la fosa número 11 permitió incorporar estos dos casos a la relación de personas identificadas en Amorebieta-Etxano.

ADN y nuevas muestras para identificar desaparecidos

Gogora anunció que pondrá en marcha una campaña de comunicación para recoger nuevas muestras de ADN. La iniciativa se dirige a personas que crean que algún miembro de su familia pudo fallecer durante la guerra o la represión franquista.

El organismo también reiteró su llamamiento específico a los familiares de combatientes muertos entre diciembre de 1936 y mayo de 1937, el periodo al que corresponden las identificaciones ya realizadas en esta fosa. El objetivo es poder tomar nuevas muestras y ampliar las posibilidades de cotejo con los perfiles genéticos ya incorporados al banco.

Las identificaciones se desarrollan dentro del Programa de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Guerra Civil, que gestiona, financia y coordina Gogora. Euskal Prospekzio Taldea se encarga de localizar posibles enterramientos de víctimas de la Guerra Civil y la posguerra, la Sociedad de Ciencias Aranzadi realiza las exhumaciones y el análisis forense de los restos, y el laboratorio Biomics de EHU asume el análisis y el cotejo de las muestras de ADN.

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Referencias:
www.euskadi.eus