Bolsa transparente con etiqueta sobre amianto en una roca

Muestra de amianto en Legazpi

La justicia ha reconocido un recargo del 30% sobre la pensión de viudedad de la esposa de un ex-trabajador de Patricio Echeverria en Legazpi, condenando a las empresas sucesoras por no adoptar medidas de protección contra el amianto durante 24 años de exposición laboral.

La justicia ha reconocido un recargo del 30% sobre la pensión de viudedad de la esposa de un ex-trabajador de Patricio Echeverria en Legazpi, debido a su exposición a amianto durante décadas sin medidas de protección adecuadas. La sentencia, que condena a las empresas sucesoras CIE Automotive S.A. y Sidenor Aceros Especiales S.L., evidencia las graves deficiencias en materia de seguridad laboral que caracterizaron a la industria siderúrgica vasca en el pasado.

El trabajador estuvo expuesto a amianto desde 1969 hasta 1993 en la sección de mantenimiento de máquinas y hornos de la empresa. Durante estos 24 años, los operarios manipulaban el amianto sin portar mascarillas ni equipos de protección personal. La ropa de trabajo contaminada se lavaba en los domicilios de los empleados, lo que extendía el riesgo de exposición a sus familias, mientras que la empresa no proporcionaba información alguna sobre los peligros del amianto.

La sentencia judicial pone de relieve la ausencia total de medidas preventivas en la empresa. No se realizaban evaluaciones de riesgos relacionados con el amianto, ni se efectuaban mediciones de la concentración de esta sustancia en el aire del lugar de trabajo. Tampoco existían planes de limpieza para minimizar los efectos del amianto en el ambiente laboral. Esta falta de control y de medidas de seguridad se remonta a 1940, según indica la resolución judicial.

El reconocimiento de este recargo sobre la pensión de viudedad constituye un precedente importante en la lucha por el reconocimiento de las enfermedades profesionales derivadas del amianto. Las Enfermedades Profesionales relacionadas con la exposición a esta sustancia representan un fenómeno creciente de dimensiones casi pandémicas en el contexto industrial europeo. La sentencia condena específicamente a las empresas sucesoras por no haber adoptado las medidas de protección necesarias durante el período en que el trabajador estuvo expuesto.

Esta resolución judicial refleja la realidad de miles de trabajadores que, durante décadas, fueron expuestos a sustancias peligrosas sin que sus empleadores implementaran protecciones básicas. El caso de Legazpi ejemplifica cómo las deficiencias en seguridad laboral del pasado continúan generando consecuencias legales y sanitarias en el presente. La sentencia reconoce la responsabilidad de las empresas sucesoras de Patricio Echeverria en la compensación de los daños causados por esta exposición prolongada e injustificada.

La decisión judicial establece que la exposición al amianto en la sección de mantenimiento de máquinas y hornos fue sistemática y sin protección durante más de dos décadas, lo que resultó en enfermedades profesionales que afectaron tanto al trabajador como a su familia.