Los sindicatos ELA y LAB han presentado una demanda contra Confebask ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por negarse a negociar el salario mínimo interprofesional. La patronal ha rechazado en tres ocasiones los intentos de establecer un acuerdo interprofesional y se ha negado a acudir a la conciliación previa al juicio, según denuncian las organizaciones sindicales.
Los sindicatos consideran que Confebask incumple la ley al no participar en las negociaciones sobre el salario mínimo. Esta posición se fundamenta en que más del 90 % de los países de la OCDE fijan el salario mínimo por ley, lo que evita que la determinación de este aspecto fundamental quede bajo el monopolio de la patronal. ELA y LAB argumentan que la negociación es una obligación legal que la patronal está eludiendo sistemáticamente.
La disputa sobre el salario mínimo ha generado tensiones políticas en Euskadi. Los sindicatos impulsaron una Iniciativa Legislativa Popular con más de 138.000 firmas para que la Comunidad Autónoma Vasca pudiera fijar un salario mínimo propio, pero el Parlamento Vasco bloqueó la iniciativa. El PNV y PSE-EE cerraron el paso a esta propuesta, argumentando que la vía más rápida era alcanzar un acuerdo con la patronal.
Ante la falta de avances en la negociación, ELA y LAB han convocado una huelga general para el 17 de marzo. Los sindicatos consideran que esta medida de presión es imprescindible para forzar tanto a los empresarios como a los partidos políticos a tomar decisiones sobre la fijación del salario mínimo. La huelga representa una escalada en el conflicto tras el bloqueo político de la iniciativa legislativa popular.
La batalla por el salario mínimo refleja una pugna más amplia sobre quién debe tener la competencia para establecer este parámetro fundamental en las relaciones laborales. Los sindicatos buscan que sea la administración pública, a través de la ley, quien fije el salario mínimo, mientras que la patronal ha optado por eludir la negociación. Esta posición de Confebask contrasta con la práctica mayoritaria en los países desarrollados, donde la ley establece el salario mínimo de forma centralizada.
La negativa de la patronal a negociar también tiene implicaciones para la cohesión social en Euskadi. ELA y LAB entienden que la competencia sobre el salario mínimo es crucial para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y trabajadoras. El bloqueo político de la iniciativa legislativa popular y la resistencia de Confebask a la negociación han dejado a los sindicatos sin opciones institucionales, lo que explica el recurso a la huelga general como herramienta de presión.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco está estudiando la demanda presentada por los sindicatos contra Confebask. La resolución judicial podría obligar a la patronal a participar en la conciliación previa y en las negociaciones sobre el salario mínimo. Sin embargo, la convocatoria de huelga general para el 17 de marzo indica que ELA y LAB no confían en que los mecanismos judiciales resuelvan el conflicto de forma rápida o favorable.
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www.ela.eus
Imagen:
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