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El Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz abre una exposición que examina la evolución de los asentamientos rurales alaveses entre los siglos VIII y XI. La muestra, que permanecerá abierta hasta junio de 2026, se fundamenta en evidencia arqueológica y en documentos medievales como la Reja de San Millán, que registra 307 núcleos de población en Álava.

El Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz ha inaugurado hoy la exposición «Aldeas, mil años en la tierra», una muestra que examina la evolución de los asentamientos rurales alaveses entre los siglos VIII y XI a través de evidencia arqueológica y documental. La exposición permanecerá abierta al público hasta junio de este año.

La muestra ofrece un análisis de la vida en las pequeñas poblaciones rurales de Álava que formaron la base del territorio actual. Según la definición histórica de Sebastián de Covarrubias de 1611, recogida en el Euskaltzaindiaren Hiztegia de 2025, una aldea se entiende como un pequeño núcleo de población en tierras de labranza. Los visitantes podrán acceder a piezas arqueológicas, fotografías, mapas y paneles informativos que reconstruyen el modo de vida de estas comunidades.

Documentación medieval y registros históricos

La exposición se fundamenta en registros escritos de la época medieval, particularmente en las «actas de la práctica», documentos que registraban donaciones, compraventas y actos jurídicos que estructuraban la vida cotidiana y las relaciones sociales. El Becerro Galicano, un manuscrito compuesto a finales del siglo XII y conservado en el monasterio de San Millán de la Cogolla, constituye una fuente de información relevante sobre el territorio alavés en la Edad Media.

Dentro del Becerro Galicano destaca la Reja de San Millán, un registro de 1025 que contiene una lista de 307 núcleos de población en Álava. Este documento detalla los tributos anuales que debían ser entregados por las comunidades locales al obispado de Álava, generalmente en forma de hierro o ganado. La Reja de San Millán se considera uno de los documentos más importantes de la Edad Media en el noroeste peninsular para comprender la organización social y económica de la época.

Continuidad territorial y transformación urbana

Entre los 307 lugares citados en la Reja de San Millán se encuentran aldeas que aún perduran en el territorio actual, aunque muchas han experimentado transformaciones significativas. Núcleos como Cárcamo, Mendiola y Zalduendo continúan siendo pequeños asentamientos rurales en la actualidad. En contraste, lugares como Alegría-Dulantzi y Vitoria-Gasteiz han crecido considerablemente, integrando territorios que en 1025 eran independientes, como Egileta o Adurza.

La persistencia de muchos de estos lugares a lo largo de los siglos pone de manifiesto la continuidad y transformación de las comunidades. La exposición examina cómo se distribuían los terrenos y cómo las comunidades gestionaban los recursos naturales. Las aldeas estaban organizadas en torno a espacios de cultivo y terrenos comunales, cuya explotación estaba regulada por asambleas de vecinos.

Estructura material y vida cotidiana

Los hallazgos arqueológicos incluyen herramientas, fragmentos de cerámica, monedas y otros restos que permiten reconstruir cómo vivían, trabajaban y se organizaban los habitantes de estas aldeas. Las construcciones estaban realizadas con materiales locales como madera, piedra y arcilla. La vida religiosa ocupaba un lugar central en estas comunidades, con la presencia de iglesias y cementerios que funcionaban no solo como lugares de culto, sino como centros de cohesión social.

Ana del Val, Diputada Foral de Cultura y Deporte, ha señalado que la exposición representa «una oportunidad para redescubrir nuestra historia más cercana, un testimonio vivo de las pequeñas comunidades que dieron forma a nuestro territorio y que siguen siendo parte de nuestra identidad». Del Val ha añadido que «conocer el pasado nos permite comprender mejor el presente y valorar el rico patrimonio arqueológico que poseemos».

La exposición ha sido comisariada por Iñaki García Camino, Juan José Larrea Conde, David Larreina García y Ernesto Pastor Díaz de Garayo. Más información sobre la muestra está disponible en la página web del museo.

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