El Archivo de Álava ha puesto en marcha un proyecto de intervención urgente para preservar la colección de retratos de Alberto Schommer, una de las más importantes del patrimonio fotográfico alavés. La iniciativa responde a la amenaza del síndrome del vinagre, un deterioro químico que afecta a parte de los negativos y que requiere medidas inmediatas de estabilización.
La colección Schommer Koch, donada al archivo en 1997, reúne cerca de 400.000 negativos fotográficos. Entre ellos se encuentran más de 80.000 retratos de estudio realizados entre 1928 y 1976, que documentan décadas de la vida social y cultural alavesa. El volumen y la antigüedad de estos materiales los convierten en una fuente gráfica de primer orden para el estudio de la evolución de la sociedad alavesa.
El síndrome del vinagre y sus consecuencias
El síndrome del vinagre provoca la emisión de ácido acético y un olor característico que degrada progresivamente los soportes de acetato de los negativos fotográficos. Este deterioro químico amenaza la integridad física de las imágenes y puede resultar irreversible si no se interviene a tiempo. La colección alavesa no es ajena a este problema, que afecta a archivos fotográficos de todo el mundo.
Para detener la degradación, el Archivo de Álava ha optado por la estabilización a 18 grados bajo cero, una técnica que congela el proceso de descomposición química. Los negativos afectados serán almacenados en congeladores, lo que permitirá preservarlos en condiciones controladas mientras se ejecutan las siguientes fases del proyecto.
Digitalización y acceso público
El proyecto contempla la digitalización de 13.000 placas fotográficas de la colección. Esta tarea, que se llevará a cabo a lo largo de 2026, permitirá crear copias digitales de alta calidad que se incorporarán a Photo-Araba, la plataforma de acceso público del archivo. De este modo, la colección será accesible para investigadores, estudiosos y ciudadanía interesada en la historia visual de Álava.
La digitalización no solo facilita el acceso a estos materiales históricos, sino que también reduce la manipulación de los originales, minimizando el riesgo de daños adicionales. Las copias digitales constituirán un registro permanente de las imágenes, independientemente de lo que ocurra con los soportes físicos originales.
La diputada foral de Cultura y Deporte, Ana del Val, ha destacado la importancia de la colección para la memoria visual de varias generaciones. La preservación de estos negativos representa un compromiso con la conservación del patrimonio fotográfico y con la posibilidad de que futuras generaciones puedan acceder a estos documentos visuales de la historia alavesa.
El proyecto de intervención urgente del Archivo de Álava representa una respuesta necesaria ante la amenaza del deterioro químico. La combinación de estabilización mediante congelación y digitalización sistemática ofrece una estrategia integral para salvaguardar una colección que, por su volumen y contenido, constituye un testimonio visual invaluable de la sociedad alavesa del siglo XX.
Artículos relacionados:
Artziniega adjudica rediseño del patio de Arteko Gure Ama
La Diputación Foral completa restauración ecológica en el río Zadorra
Un consorcio vasco adquiere Ayesa Digital por 480 millones de euros
Referencias:
prentsa.araba.eus
Imagen:
Generada con IA